jueves, 19 de enero de 2017

¡NI TRES SIN CUATRO!. ¿AHORA CITROËN?

Las emisiones del motor Diesel del Citroën C4 Cactus más de siete veces superiores al límite establecido en la normativa Euro 6, de acuerdo con los controles de un laboratorio de la Comisión Europea


El dedo acusador apunta ahora al Citroën C4 Cactus que
se fabrica en España y cuyo motor Diesel Blue HDi 100
podría emitir más de siete veces más de lo legalmente
establecido para las emisiones de NOx en la norma Euro 6
MADRID ─ La industria del automóvil parece estar recuperando el pulso... No el económico, sino el del escándalo. Hace un par de días y cuando aguzando un poco el oído aún se podían escuchar los ecos de la reciente denuncia de las autoridades estadounidenses contra Fiat Chrysler Automobiles por la supuesta utilización de sistemas falseadores de las emisiones de nitrógeno de los motores Diesel de tres litros de cilindrada que propulsan a sus camionetas Dodge Ram y a sus Jeep Grand Cherokee, el periódico francés Le Parissien daba la noticia de que en el mes de diciembre último, Citroën había recibido con gran sobresalto los resultados de un informe elaborado por el Centro Conjunto de Investigación (JRC por sus iniciales en inglés) ─un laboratorio que trabaja para la Comisión Europea─ según el cual el Citroën C4 Cactus propulsado por el motor Diesel BlueHDi 100, superaba en más de siete veces las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) establecidas en la normativa Euro 6.

Según Le Parissien, el JRC había efectuado controles de emisiones en condiciones reales de conducción  con el mencionado C4 sobre carreteras españolas e italianas encontrándose con que los NOx llegaban a niveles de hasta 585 miligramos por kilómetro, cuando la limitación que establece la normativa Euro 6 es de sólo 80 miligramos por kilómetro.

¿Y por qué decidió el JCR irse a España e Italia a hacer esos controle?. pues parece que por el buen tiempo que hace en ambos países. Nos explicaremos o, mejor, el propio lector se lo explicará leyendo las líneas que siguen. En efecto, el JCR realizó después controles similares pero en condiciones de laboratorio y mientras la temperatura ambiente durante las comprobacines se encontraba en la horquilla de 17 a 23 grados centígrados, las emisiones de NOx eran muy bajas pero, en cuanto la temperatura se salía de ese intervalo, las emisiones se disparaban.

Así, con una temperatura ambiente de sólo 10 grados, las emisiones se iban a 133,8 miligramos por kilómetro, mientras que si la temperatura ambiente aumentaba hasta los 30 grados, dichas emisiones se elevaban a 281,9 miligramos por kilómetro.

Todo ello condujo a los expertos del JRC a pensar que podía existir algún dispositivo que en determinadas circunstancias desactivaba los sistemas montados en el vehículo para mantener las emisiones de NOx por debajo de los límites Euro 6.

Por lo menos, pérdida de imagen

Para el grupo PSA Peugeot Citroën ─desde el que aseguran no entender esos resultados e insisten en que sus vehículos no llevan un sistema falseador de emisiones─, las pruebas del JRC pueden ser un golpe muy duro, al menos en lo que a imagen respecta. 

Una imagen que, en este frente, el grupo francés había reforzado en julio del año pasado, adelantándose a cualquier denuncia en el campo de las emisiones de NOx publicando en un acto de contrición, una lista de las que, en condiciones normales de conducción, echaban por el escape 28 modelos de su producción, tras medir las mismas en colaboración con Transport & Environment (T&E), un grupo que trabaja en pro de un transporte no contaminante.

La verdad es que aquellos resultados, que publicamos oportunamente en esta web-blog, no eran demasiado favorables para el grupo francés, pues  los 14 modelos de Peugeot que incluía la lista consumían un promedio del 44 por ciento más de lo anunciado por la marca en sus catálogos; los 11 modelos de Citroën, un 39 por ciento más; y los 3 modelos de DS, un 40 por ciento más. Aunque PSA dijo que ampliaría en meses posteriores el número de modelos  con sus correspondientes emisiones en conducción real, no tenemos noticias de que así haya sido.

Y para terminar, mencionar que, como nos temíamos en un comentario reciente, el gobierno italiano ha rechazado prestar ayuda al alemán con respecto a la denuncia que éste último tiene en marcha contra Fiat por el exceso de emisiones de su modelo Fiat 500X.

No nos queda más remedio que empezar a sospechar si el sacar ahora a Citroën a la palestra no tendrá que ver con alguna maniobra orientada a elevar el número de infractores en Francia con el fin de diluir responsabilidades llegando a un ¡todos eran culpables!.